viernes, 29 de julio de 2011

Como los caracoles. Segunda semana del viaje "7 fronteras"

Hoy ha sido un buen día! Hemos llegado al destino previsto, Mende, un pequeño pueblo con centro histórico medieval de la Francia profunda, a las dos y media, después de 91 kms. Y por primera vez en todo el viaje no nos ha llovido!

Está segunda semana, ha resultado algo distinta de la anterior. Quizás porque la experiencia nos ha obligado a llevar un nuevo método. Por la noche, después de la colada y una reconstituyente cena basada en pasta, arroz o pizza, repasamos la ruta y sus diferentes alternativas ( lo que nos ha llevado a la modificación de una de las etapas), apuntamos los nombres de los pueblos y los números de las carreteras y, finalmente, miramos qué dirección hay que tomar desde donde estamos. Esto último podría parecer una tontería, pero cuando un día te tiras una hora sólo para salir de la ciudad y encontrar la carretera adecuada, ves la conveniencia de adoptar un método más eficaz que la pura improvisación.

Siempre que lo hemos necesitado, nos han ayudado muy amablemente, con detalladas explicaciones, o bien, ofreciéndonos su mapa, o incluso haciéndonos un croquis, y nosotros hemos respondido con la mejor de nuestras sonrisas y un merecido: "Merci beaucoup!" Menos mal que con el francés nos defendemos mucho mejor que con el inglés!

El tipo de etapas, también ha cambiado: de las tiradas larguísimas, llanas pero con viento "mareado", a tiradas un poco menos largas pero rompepiernas. También la lluvia no ha faltado a su cita diaria. A veces, era una llovizna sin importancia. A veces, obligaba a parar y cobijarse bajo un árbol, y salir en cuanto cesaba, como los caracoles...

Llevamos 15 días sin descanso, 6 países y 1720 kms rodados. Ahora nos quedan las etapas más montañosas y la previsión metereológica parece que mejora. A ver qué tal va.

viernes, 22 de julio de 2011

Estamos locos? Primera semana del viaje "7 fronteras"

Hoy tenía que ser nuestro día de descanso, día en el que nos recuperariamos del esfuerzo hecho durante la primera semana del viaje y, de paso, aprovecharia para escribir tranquilamente en el blog. Pero como ya avisé, las cosas nunca son como se prevén y el tiempo meteorológico, de momento, no está ayudando. Así que hoy, para soltar piernas, hemos pedaleado 100 kilometrillos de nada!

Estamos locos? Es algo que llevamos preguntándonos diariamente desde que aterrizamos en Amsterdam. Holanda nos daba la bienvenida con el "diluvio universal" que caía sobre nosotros pero en sentido horizontal a causa del fuerte viento que también azotaba. Cuando el conductor del autobús, que nos llevaba del aeropuerto al hotel, pegaba contravolantazos sorteando el viento sin inmutarse, nos mirábamos con cara de incrédulos... Ay, la que nos espera! Ahora comprobabamos porqué Holanda es el país mundialmente conocido por sus típicos molinos de viento.

He descubierto un viento nuevo, al que he bautizado con el nombre de "mareado" y vendría a ser una mezcla de levante, poniente, tramontana y migjorn en combinación aleatoria, que hace que en cada giro, siguiendo el principio de la ley de Murphy, te encuentres el viento en contra. Esto sumado a la desorientación y nuestro inglés mejorable, ralentizaron irremediablemente nuestra marcha.

Cambiando de tercio, un dato curioso sobre los carriles bici en Holanda y Bélgica es que se comparten con los ciclomotores.

Anécdotas ya hay muchas, pero cabe destacar la "superabuela"; una señora entrada en años que nos llevó a rueda durante un buen rato, bajo una fuerte lluvia, cuando nos aproximábamos a Bruselas.

El día siguiente fue el de los pinchazos, cuatro seguidos, hasta que encontramos al culpable de ello, un pequeño pincho metálico. Aquello provocó que no llegaramos donde teníamos previsto y tuviéramos que plantar tienda en el bosque con unas vacas de compañía.

Por suerte para nosotros, no somos los únicos que estamos así de locos, lo que propicia agradables encuentros con otros cicloturistas como Jean-Philippe, un belga que realizaba un tour durante 7 días.

Ya llevamos 950 kms y 5 países, añadiendo Alemania, que no estaba en la lista y que hace que lo de 7 fronteras sea real. (Un error de cálculo me hizo caer en la trampa de pensar que 7 países = 7 fronteras, cuando serían 6) Problema resuelto!
Aún queda mucho por delante, pero todavía está por escribir...