Entre el tute de este domingo en bici y de ayer y hoy en el cole, se puede decir que estoy planchada, así que intentaré no alargarme demasiado. El domingo participé, por segundo año consecutivo, en la Marcha Cicloturista de Terres del Vi y Cava, junto con un compañero del club. Como tenemos ya por norma, cada uno iría a su ritmo... Así nadie se aburre, ni nadie se agobia, sino que cada uno sufre y se sacrifica en la medida de sus posibilidades y de las ganas que tenga. Yo iba dispuesta a exprimirme al máximo y, al mismo tiempo, compararme con el año pasado...
Mi primera impresión en la salida fue que: o allí había mucho "pro", o yo soy mucho más "del montón" de lo que ya me había etiquetado. Las características de esta marcha, debido al perfil y las carreteras tranquilas, dan la oportunidad de rodar muy rápido. Total, que la gente salió flechá, mientras una se preguntaba qué hacía allí. La suerte era que, al no ser la primera vez, ya estaba inmunizada y no dejé que eso me asustara demasiado. Intenté coger un ritmo que pudiera llevar.
En las dos primeras horas, había recorrido 54kms a una media de 27km/h. Pero no me podía dejar impresionar por eso, ya que sabía que la mayor parte de la subida venía después y que, irremediablemente, esa media bajaría de forma sustancial. De momento, iba bien.
Como era de prever, la velocidad fue bajando de forma inversamente proporcional a los kilómetros de subida. Por eso, decidí no mirar la media, ni el tiempo que llevaba. Solo me fijaba en el kilometraje para calcular lo que me faltaba.
Me encontré, en muchos momentos, acompañada de otras chicas que parecían estar fuertes y ser luchadoras. Acostumbrada a estar en la cola, con la gente mayor, principiantes y gente que viene a disfrutar de la bici y no sufrir tanto, el hecho de tener a tres o cuatro chicas así a mi lado, me motivaba muchísimo más.
Cuando llegué a meta, y miré el tiempo en mi cuenta, pegué un grito de alegría ante la mirada atónita de algunos curiosos: ¡Se creerá esta que ha ganado! Pues claro que no, pero había completado el recorrido de 143kms y 2004 metros de desnivel en cinco horas y media de pedaleo, con una media notablemente superior a la del año pasado y mejores sensaciones. Bufff! Menos mal! El esfuerzo merece la pena!
