viernes, 22 de julio de 2011

Estamos locos? Primera semana del viaje "7 fronteras"

Hoy tenía que ser nuestro día de descanso, día en el que nos recuperariamos del esfuerzo hecho durante la primera semana del viaje y, de paso, aprovecharia para escribir tranquilamente en el blog. Pero como ya avisé, las cosas nunca son como se prevén y el tiempo meteorológico, de momento, no está ayudando. Así que hoy, para soltar piernas, hemos pedaleado 100 kilometrillos de nada!

Estamos locos? Es algo que llevamos preguntándonos diariamente desde que aterrizamos en Amsterdam. Holanda nos daba la bienvenida con el "diluvio universal" que caía sobre nosotros pero en sentido horizontal a causa del fuerte viento que también azotaba. Cuando el conductor del autobús, que nos llevaba del aeropuerto al hotel, pegaba contravolantazos sorteando el viento sin inmutarse, nos mirábamos con cara de incrédulos... Ay, la que nos espera! Ahora comprobabamos porqué Holanda es el país mundialmente conocido por sus típicos molinos de viento.

He descubierto un viento nuevo, al que he bautizado con el nombre de "mareado" y vendría a ser una mezcla de levante, poniente, tramontana y migjorn en combinación aleatoria, que hace que en cada giro, siguiendo el principio de la ley de Murphy, te encuentres el viento en contra. Esto sumado a la desorientación y nuestro inglés mejorable, ralentizaron irremediablemente nuestra marcha.

Cambiando de tercio, un dato curioso sobre los carriles bici en Holanda y Bélgica es que se comparten con los ciclomotores.

Anécdotas ya hay muchas, pero cabe destacar la "superabuela"; una señora entrada en años que nos llevó a rueda durante un buen rato, bajo una fuerte lluvia, cuando nos aproximábamos a Bruselas.

El día siguiente fue el de los pinchazos, cuatro seguidos, hasta que encontramos al culpable de ello, un pequeño pincho metálico. Aquello provocó que no llegaramos donde teníamos previsto y tuviéramos que plantar tienda en el bosque con unas vacas de compañía.

Por suerte para nosotros, no somos los únicos que estamos así de locos, lo que propicia agradables encuentros con otros cicloturistas como Jean-Philippe, un belga que realizaba un tour durante 7 días.

Ya llevamos 950 kms y 5 países, añadiendo Alemania, que no estaba en la lista y que hace que lo de 7 fronteras sea real. (Un error de cálculo me hizo caer en la trampa de pensar que 7 países = 7 fronteras, cuando serían 6) Problema resuelto!
Aún queda mucho por delante, pero todavía está por escribir...

lunes, 20 de junio de 2011

Próximo reto: 7 fronteras


Siento comunicar que el hartón de bici del Soplao me ha dejado graves secuelas. Por suerte, he conseguido frenar mi deseo de tirar las bicis por el balcón… pero ahí están: en mi museo particular. Bufff! Menudo bajón motivacional! Y es que ahora no tengo ninguna cursa más en mente… Sin objetivos no hay camino. Estoy perdida.

Además, en esta época, el trabajo me absorbe más que una bayeta Vileda. Aprovecho mi blog para romper la mala fama que tenemos los profes. No os imagináis a qué horas se trabaja… Ayer domingo… Sí, sí! Aunque parezca increíble los profes también curramos los domingos!!! Y no es que sea un bicho raro de mi profesión, es mucho más habitual de lo que la gente se piensa… Bueno, a lo que iba… Ayer, domingo, me pegué un hartón de “coser” portadas para álbumes de fin de curso… Y es que no podíamos buscar una portada sencillita de un dibujo mono y ya está, no! Lo teníamos que hacer por todo lo alto! Lo que ha supuesto un montón de horas cosiendo, tiempo que , en mi caso, se puede llegar a triplicar, ya que una servidora tarda 5 minutos cada vez que tiene que hilar la aguja… Quien mandaría hacer el agujero tan pequeño!? A parte de todo esto, están las reuniones de Consejo Escolar, los Claustros, las Evaluaciones, etc, etc, etc… Y no sigo para no aburrir al personal. Resumiendo: mi bici está “out of service”.

Menos mal que se acercan las vacaciones y, como no podía ser de otra manera, tenían que ser en bici… Pero, con los tiempos que corren, pensamos que la mejor manera de ahorrar era en el avión… Así que nos dio por comprar un billete a Amsterdam de ida. No pasa nada! Volvemos en bici! La ruta tampoco iba a ser la más corta. Había que darle más gracia al asunto y… mirando el mapa, nos preguntamos de qué manera podríamos pisar más países con el tiempo del que disponemos. La respuesta es 7: Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Suiza, Francia, Andorra y España. En total, en nuestra planificación, nos salen 2300kms, para hacer en 25 días.

Ahora bien, ya contamos con la experiencia de este tipo de viajes y, sabemos que nunca es como se planifica… Suelen salir más kilómetros, por esto de dar vueltas buscando alojamiento, comida, visitas, etc… También suelen surgir problemas inesperados como, por ejemplo, averías mecánicas o inclemencias del tiempo… Además, este es el viaje en el que disponemos de menos margen por los días que tenemos y las tiradas larguísimas que hemos calculado… Así pues, este es nuestro próximo reto: 7 fronteras.

martes, 24 de mayo de 2011

Gràcies, iaia

Es difícil explicar con palabras tantas emociones vividas estos últimos días. Después de haber planificado mi entrenamiento basándome en mi participación en el Soplao, de repente, todo esto se volvió secundario. La vida me mostró su cara más amarga cuando mi abuela falleció, hace ahora una semana. Esta triste pérdida, marcará mi vida para siempre, pero, al mismo tiempo, me enseñó algo muy importante, y es que hay cosas que no podemos evitar y, por eso, debemos vivir la vida intensamente, minuto a minuto, segundo a segundo...

Terminaba la semana y yo ya no podía hacer nada más, así que, aún con la moral muy tocada, decidimos asistir igualmente a la cursa de Los 10000 del Soplao. El viaje fue acompañado por un largo, necesario y respetado silencio, mientras agarraba con fuerza la foto de mi abuela, que había decidido que llevaría conmigo el día de la cursa. "Iaia, la força que tu has deixat, la he agafat jo!" En mi vida había estado tan segura de que este año terminaría los 165kms de esta cursa.

Una vez más, miles de bikers, nos reunimos en Cabezón de la Sal... Un ambiente especial e indescriptible invade las calles del pueblo repleto de miradas de incertidumbre e ilusión. Se respira el nerviosismo, y la expectación pone a más de uno la piel de gallina. Suena ACDC y empieza el infierno cántabro.

Los primeros kilómetros pasan entre conversaciones y se hacen muy amenos. Pronto, llegan las primeras rampas que hay que hacerlas andando debido a la enorme cantidad de bikers. De todas formas, dudo que se pudieran hacer en lo alto de la bici, ya que el desnivel es pronunciadísimo y el camino muy pedregoso.

Pasan las horas y las caras sonrientes poco a poco se van transformando. Yo voy controlando las pulsaciones porque sé que debo regularme en todo momento. Pero aún así, el cansancio va haciendo mella y, por primera vez, me empiezan a asaltar las dudas.

Llego al kilómetro 90, después de la bajada del primer Moral. Este fue el punto donde lo dejé el año pasado. No quiero pararme demasiado. Faltan tres kilómetros para el avituallamiento de Bárcena Mayor. Una vez allí, intento animarme: Ya he hecho más que el año anterior. Pero todavia queda la subida a Cruz de Fuentes, Palombera, Venta Vieja y otra vez El Moral. A mitad de la siguiente ascensión aparece la lluvia... Lo que faltaba!

Finalmente, llego a Cruz de Fuentes. La lluvia ha parado y ahora toca bajar un poco. El cansancio empieza a transformarse en dolor... que noto mucho más cuando bajo. Cada piedra, cada rebote que hace el manillar me retumba en la cabeza. Tengo los brazos doloridos y las manos medio agarrotadas... Empiezo a resentirme también de las rodillas y el trasero hace rato que tiene forma de sillín! Vamos, que estoy hecha un “cuadro”! Pero sigo, subo lo que haga falta, y más, y más...

Después de un gran esfuerzo, me encuentro de nuevo en la parada de asistencia técnica que hay antes de subir El Moral por segunda vez. Vamos bien de tiempo! Teníamos calculado que llegaríamos justo a las 9, antes de que cerraran el control de paso y son las 8. Y es la última subida! Eso ya está hecho! Vuelven a esfumarse mi dudas y empiezo a subir con una perspectiva totalmente diferente a la de antes.

A pesar de todo, el puerto se eterniza y los últimos kilómetros se hacen agónicos. Estoy agotada, me duele todo el cuerpo y el estómago empieza a recordarme que no está acostumbrado a tirarse todo el día comiendo barritas y plátanos. Voy a 4 por hora al lado de los que van andando, pero algo me dice que no debo bajar de la bici bajo ningún concepto. Mientras pueda pedalear, lo haré! Sin duda, este fue el tramo más duro para mi. Por eso, cuando diviso el final del puerto, me pongo a llorar! Ahora sí, que lo he conseguido!!!

Disfruto de los ultimos 20 kilómetros de bajada. El paisaje que nos ha acompañado todo el día es precioso. Finalmente, el pueblo y la gente gritando, aplaudiendo y animando... Ya han entrado más de 2000 personas y siguen incansables: me reciben como si fuera la primera. Saco la foto de mi abuela que tenía guardada y la alzó con la mano derecha, con la izquierda me tapo los ojos porque estoy llorando... Mi pareja me abraza: •Estoy orgulloso de ti”. Y una señora que nos mira se pone a llorar también!

Son las 22:20 de la noche. Mi cuenta marca 12h50minutos de pedaleo.

“Iaia, sé que m'has companyat tot el camí i ja estic aquí! Gràcies, iaia”

Es difícil explicar con palabras tantas emociones vividas estos últimos días...

lunes, 2 de mayo de 2011

No habrá polvo…

Me gustaría poder escribir una crónica épica y estoica sobre mi cuarto paso por la Maratón de Los Monegros. Me gustaría afirmar que estoy como una jabata y alimentar mi ego con mis resultados obtenidos como prueba fehaciente de mis afirmaciones. Quizás olvidé por un momento que sigo siendo "la chica del montón" y que, a pesar de mis 5500 kms en las piernas, la base está donde está y para milagros hay que ir a Lourdes. Un baño de humildad me ha caído encima como un jarro de agua fría y me ha recordado que no hay que perder el norte de vista y tener los pies en el suelo.

Y es que nada ha sido como lo previsto: desde el tiempo meteorológico, que preveía nubes y lluvia y, en cambio, fue sol y calor, hasta la idea de que tal vez este año la masificación desmereciera la jornada y, en cambio, la organización se ha superado a si misma cumpliendo todas las expectativas…

A nivel personal, también, me ha pasado de todo un poco: desde pedalear sin ver absolutamente nada por la cantidad de polvo del desierto desprendida con rabia de las ruedas de aquellos que estaban delante mío, pasando por dos rampas en ambos bíceps femorales simultáneas (momento en el que se me pasó por la cabeza dejarme tirar al suelo, ya que no podía soltarme de las calas), y finalmente una caída tonta sin más consecuencias pero que remata la moral ya tocada de antes. Y es que de la ambición a la avaricia hay un fino límite bien difícil de definir pero fácil de traspasar, aunque haya sido de manera inocente.

De todo se aprende y ahí va mi mirada optimista. Como valoración positiva tengo que señalar que he aprendido a comer en los avituallamientos… Ya no engullo el primer dulce que me encuentro por delante sino que selecciono fruta, sobretodo plátano que, a pesar de las inauditas rampas, creo que fue lo que me salvó de abandonar la carrera, y durante el pedaleo, hinco el diente a las barritas energéticas… En cuanto al tiempo, fue muy similar al año anterior: 6h7minutos15segundos para completar los 120kms, pero en esta edición el circuito ha sido modificado y tenia bastante más desnivel. Otro punto que revela que estoy en mejor forma que el año pasado… Además, las sensaciones subiendo fueron buenas, mientras algunos ciclistas tenían que bajarse de la bici, yo podía tirar más. Y la temporada, todavía no ha terminado. Aun queda mucho por pedalear. Me quedo con eso…

domingo, 27 de marzo de 2011

Complicaciones...

A falta de cuatro días de terminar el mes de marzo, el resumen de éste no es que sea positivo... Y es que todo han sido complicaciones. Después de pedir una analítica por la sensación de cansancio que me persigue, se hace evidente que tengo una anemia de campeonato. Ya he empezado el tratamiento, pero el proceso de recuperación no es inmediato. Y la cosa no acaba aquí, ya que a mitad de mes me tiro una semanita con una bronquitis aguda, que me obliga a hacer un parón de la bici, justo cuando ya tenía el ritmo pillado y la mente preparada para las series. El bajón, tanto físico como anímico, ha sido considerable y sé que pasará factura. Para rematar, hoy, que estaba más animadilla para sumar kilómetros, resulta que se pone a llover. Bufff! Qué rabiaaaaaaaaa!!!

viernes, 11 de marzo de 2011

El ranking

Para todo aquél que esté empezando a planificar las vacaciones como yo, y quiera llevarse su bici en el avión, estoy segura de que esta información será de gran utilidad.

Ahí van las tarifas que cobran las compañías aereas por facturar las bicicletas.


En mi lista, las he colocado de más caras a más baratas, teniendo en cuenta el precio de bici por trayecto. Además, no olvidemos que algunas "low cost" como, por ejemplo, Easyjet y Ryanair, están cobrando también por otros conceptos como el pago con tarjeta. Suerte que la organización FACUA está al caso de este abuso y ya ha puesto unas cuantas denuncias. Aquí teneis un interesante artículo para el que quiera profundizar. Bueno, al grano:

En la primera posición, Iberia empata con Air Europa que, en estos momentos, están cobrando la friolera de 75 euros por bici y trayecto. Les sigue de cerca, Lufthansa con 70 euros. Spanair es la tercera del ranking con 50 euros.

Continuando en esta línea descendente, destacamos Ryanair que, curiosamente, cobra 40euros si se adquiere el billete a través de su web (pagando con tarjeta, claro) 0 50 euros si se hace la compra en ventanilla... Vueling cobra 45 euros por bici y Transavia 40. Wizz Air y German Wings están en 30 euros. Cinco euros menos se cobran en Air Berlin (25 euros) y uno menos en EasyJet, es decir, 24 euros.

Solo he encontrado dos compañías que actualmente no cobran un suplemento adicional por bici al considerarlo un bulto más, siempre y cuando no exceda un peso específico, que son KLM y Air France.

Así debería ser en todas las compañias, sobretodo, porque el que factura una bici no factura más de un paquete... He visto facturar maletas más pesadas que mi bici y, cuyos clientes, no han tenido que pagar de más por ello. No me parece justo.

domingo, 27 de febrero de 2011

Els meus somnis...


Fa dies que no escric, però això no vol dir que hagi aparcat la bici... Al contrari, vaig fent... tot i que no tant com m'agradaria, ja que les obligacions em treuen més hores i energia de les que voldria. Aviat començo amb el tercer mesocicle, i això vol dir sèries i més sacrifici. Tot un repte que enfronto buscant motivacions com aquesta cançó. Espero que a vosaltres també us agradi i us motivi.