Estoy cansada. Cansada, triste y decepcionada. Observo a mi alrededor y veo miradas ausentes y caras sin alma… Estoy cansada de tanta injusticia y tanta indiferencia… Y eso me pone triste… Tal vez, cuando vuelva a leer estas líneas, lo vea desde otro prisma. Quizá solo hayan pasado unas pocas horas. Ojala.Escucho y oigo palabras de nada… Las pocas que dicen algo suelen ser necias, producto del enfermizo estrés. Y las que parecen ser de valores o compromiso, luego resulta que son mentira. Casi sería mejor el silencio…
¿Porqué tiene que ser todo tan complicado? Tanto esfuerzo en el trabajo y, cuando llego a casa, toca entrenar. Algunas veces, aunque parezca increíble, tengo ganas. Otras, en cambio, es mi pareja la que me empuja y busca mi motivación. ¡Gracias, cariño! ¡Qué haría yo sin ti! Y, también, hay ocasiones en las que llego y estoy sola y lo mando todo a la mierda… Hoy es uno de estos días. Necesito parar, aunque sea solo por un momento. Necesito pensar y escribir.
Han muerto dos ciclistas atropellados cerca de Balaguer y la rueda de la vida sigue girando. Estamos inmersos en una actividad frenética y el tiempo nos pasa tan rápido que ni siquiera somos conscientes de ello. No hay lugar para la reflexión. No hay empatía. Me niego en rotundo a ser un cuerpo vacío más, y por eso, desde mi blog, quiero hacer llegar el pésame a la familia y amigos de los fallecidos. Descansen en paz.





