Por fin, la crónica que más ganas tenía de escribir y ahora resulta que no sé por dónde empezar! Hágamoslo por el principio, como tiene que ser.
Ésta ha sido la tercera y última semana del viaje "7 fronteras".
La lluvia se ha retirado dándose por vencida. Más de una vez, al finalizar una etapa, he alzado la mirada al cielo y he gritado victoriosa: "Qué! Te pensabas que ibas a poder con nosotros, eh? Pues va a ser que no!" Cuando llevas un montón de horas sobre la bici, estás empapada y tus bambas escupen agua, el "punto" de locura lleva estas cosas: te enfadas con la lluvia y hablas con ella.
Con el viento, tampoco hemos hecho buenas migas. Éste sí que nos ha incordiado hasta el último momento. Pero he usado otra táctica. De qué sirve enfadarse con el viento? No hay más remedio que seguir dando pedales: te cansas más, avanzas menos, pero, al fin y al cabo, avanzas, que es de lo que se trata. Así que paciencia, que es la madre de la ciencia.
Ésta última semana, ha sido la de los puertos, con un total de 16, alcanzando la cima "coppi" en el Port d'Envalira, en Andorra, con 2408 metros de altitud.
Con nuestros propios medios, hemos ido pasando fronteras. A veces, hemos estado en tres países diferentes en un mismo día. Por ejemplo, hace 3 días, desayunamos en Francia, comimos en Andorra y cenamos en España. Algo similar nos había ocurrido anteriormente con Bélgica, Francia y Luxemburgo.
Poco a poco, hemos ido avanzando kilómetros, para acabar completando nuestro viaje más largo hasta ahora. Cuando miramos el recorrido hecho en el mapa, nos parece que hemos hecho una barbaridad de kilómetros. Pero sólo es una percepción subjetiva; nada más hay que compararlo con los "tropecientosmil" kilómetros que lleva el "biciclown" o, por el lado contrario, observar la reacción de la persona a la que le preguntas cuánto falta para llegar al próximo pueblo. Recuerdo una señora que, con cara de pena, nos aconsejaba que cogiéramos un autobús y a la que traté de consolar: "20 kilómetros, dice? Llevamos más de 80, señora... Eso no es nada!" Y es que la distancia es relativa. Todo depende de los ojos que la miden...
Han sido, finalmente, 8 países, 7 fronteras, 2339 kms y 21 días de pedaleo sin descanso. Reto conseguido!
Ahora que ya estamos en casa, reflexión personal y mirar hacia adelante. Es realmente ahí donde está la gracia de todo viaje, como los cuentos infantiles, tiene su moraleja: "Todo lo que uno se propone, con método, pequeños objetivos y, sobretodo, esfuerzo, se puede conseguir."
4 comentarios:
Enhorabuena Roser, es todo un logro vuestro reto. Seguro que habreis tenido momentos buenos y menos buenos, monton de anecdotas y recuerdos que se os habran quedado en la retina. Pero seguro que lo mejor de todo ha sido la compañia.
¡¡FELICIDADES!!
Felicitats Roser no tenia cap dubte de que acabarias.
Vuestras salidas no tienen desperdicio, nos gustan vuestras crónicas y... vaya retos que os poneis!!Enhorabuena
Muchas gracias por vuestras felicitaciones y también, por los comentarios recibidos durante el viaje. No os imaginais lo bien que sienta cuando estás lejos de casa...
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